Por Juan Antonio Calvo La Verdad.es
La jumillana Raquel Olivares es una de las tres mujeres árbitro de boxeo que hay en España.
La sorpresa se la lleva el periodista al ver sentada al borde del ring a una mujer ejerciendo las labores de juez de boxeo, con sus pulsadores de puntuación en la mano, su hoja de veredicto y su impecable uniforme de camisa blanca (con el escudo de la federación en el pecho), pajarita y pantalón negro. Una mujer joven, 31 años, metida a árbitro de boxeo no es habitual.
Lo confirma la propia Raquel Olivares ( Jumilla, 1988) que, para más asombro, está embarazada de cuatro meses. Allí está ella, tan puesta, entregando sus puntuaciones al árbitro para que vea el veredicto: «Estoy acostumbrada a que me vean como una especie de bicho raro. Y es que en España solo somos tres las mujeres que arbitramos en boxeo. Una en, Canarias, otra en Madrid y yo».
Claro que ella estaba cantado que acabaría ligada al boxeo: «Mi marido es presidente de un club de boxeo, el Montesinos de Jumilla, yo vivo el ambiente día a día. Me animé a hacer el curso de árbitro y aquí estoy».
Es árbitro desde febrero de este mismo año de 2012 y ya ha estado como juez («ahora no me dejan subir al cuadrilátero a dirigir combates debido a mi embarazo, pero lo haré en cuando pueda después de dar a luz») en seis veladas.
Confiesa que no ha tenido ningún tipo de problemas: «La gente se asombra cuando ve a una mujer como juez, pero hasta ahora me han respetado siempre y no se han metido nunca conmigo». Tanto ha llamado la atención que en septiembre pasará a la categoría nacional y ya podrá dirigir combates profesionales: «Mi meta es la de estar en unos Campeonatos de España». Está segura de que «conozco bien las reglas del boxeo; no he peleado nunca, pero sí me he entrenado con mi marido en el gimnasio».
Y el colmo de la estupefacción llega cuando cuenta que además de juez de boxeo es también juez de triatlón, deporte que habitualmente practica, y que es licenciada en Educación Física y Deportes (el antiguo INEF).
«Yo practico habitualmente el triatlón y, cuando no competía, hacía de juez. Me animé y me saqué la licencia. Así es que ahora compagino el arbitraje de los dos deportes». Reconoce que es mucho más subjetivo el arbitraje en el boxeo, y confiesa que «la bicicleta es lo que mejor se me da cuando compito en triatlón» . Ya quiere dar a luz para volver a ejercer sus labores de juez tanto en el boxeo como en el triatlón.
http://www.laverdad.es/murcia/v/20120730/deportes_murcia/mas-deporte/como-bicho-raro-20120730.html










