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Por Javi Criado.

Os dejamos a continuación con un interesante artículo sobre el luchador español afincado en Tailandia Carlos Coello.

De sobras conocido por los aficionados a los deportes de contacto en España se a consolidado como gran luchador en la meca del Muay Thai.

Artículo publicado en la web http://www.elconfidencial.com/

 

 

Carlos Coello, el triunfador español de muay thai en Tailandia que llegó sin saber nada

Que alguien pueda ser tan osado, que crea y sueñe con el hecho de poder competir de tú a tú con los mejores del muay thai en la cuna de este deporte de contacto roza la locura, pero los resultados hablan por sí solos. Carlos Coello, natural de Cádiz siempre tuvo claro que para llegar a lo más alto tienes que apostar al máximo y para ello no tuvo mejor idea que tomar contacto con la cultura tailandesa hace nueve años. Quería ser el mejor en el lugar donde nacen los mejores.

Coello, lleva tres años y medio viviendo permanentemente en Tailandia, donde a día de hoy se ha forjado un nombre. El Confidencial se puso en contacto con el ‘7 Muay Thai’ -su gimnasio ubicado en la provincia de Rayong, a tres horas en coche de Bangkok-, para saber en primera persona qué es del Campeón del Norte de Tailandia, Campeón Internacional WBC, tercer mejor luchador del Ranking Mundial Profesional (WPMF) 2015 y único no tailandés entre los diez mejores del mundo en la categoría de 57 kilos en el Consejo Mundial de Boxeo (WBC).

La promesa a su madre fallecida

El gaditano de 27 años quiere ser el campeón en la tierra de los campeones, una utopía al alcance de alguien con mentalidad de guerrero y acento andaluz. Hace tiempo decidió que tenía que morir luchando y cumplir a su fallecida madre la promesa de ser el campeón del mundo.

Preguntado sobre cómo había sido de difícil tanto la adaptación como lograr sus títulos, el gaditano no oculta nada: “Muchísimo, porque en mi ciudad cuando comencé no se conocía tanto este arte marcial, se practicaba muy poco y no conocía a nadie que hubiera peleado o estado aquí durante un tiempo viviendo. En Europa nos influenciamos más del boxeo o de un estilo más europeo, por eso decidí venirme aquí, para descubrir eso. La dificultad… imagínate, sin tener ni idea del idioma, sin tener ni idea prácticamente ni de muay thai ni de nada, pues vine aquí de primeras solo para entrenar, solo para conocer un poco más de la cultura. Al final estuve unos meses la primera vez, pude competir varias veces y me fue bastante bien. Ahí me enamoré del país y decidí con el paso de los años que quería quedarme aquí y llegar lo más lejos posible. ¿Dificultades? Todas las posibles cuando eres un luchador extranjero en una tierra donde este es el deporte nacional. Siempre estás en desventaja porque ellos están haciendo esto desde niños y juegas con la desventaja de que eres de fuera, ya que aquí para ganar tienes que ganar de sobra. Ya el hecho solo de poder competir con ellos de tú a tú es un logro muy importante”.

“Guardando dinero como una hormiguita”

Carlos, con la mayor de las humildades nos revela que estuvo “guardando dinero como una hormiguita, para poder volver y estar medio año… siete meses. Todo eso hasta que tuve la suerte hace tres años y medio de poder firmar con la promotora en la que sigo y ya dispongo de unas condiciones que me permiten estar aquí. También llevo ya 63 combates lo cual me permite competir en eventos importantes, con lo que me permite mantenerme con el nivel de vida que hay aquí. Lógicamente, del Muay Thai es muy difícil o prácticamente imposible hacerse rico, pero bueno, haces lo que te gusta y sueñas. No se sabe nunca cuando acaba la carrera deportiva de una persona, se supone que es corta, pero ahora mismo la verdad es que yo estoy disfrutando con lo que amo aquí… el día de mañana se irá viendo, pero ahora estoy cumpliendo mi sueño”.

 

El representante español y embajador del muay thai en Tailandia, casi sin darse cuenta, se ha impregnado de la cultura del Reino de Siam, con su pausada forma de hablar, su olvidado estres y su filosofía de pensar en hoy y no en mañana. Estos rasgos evidencian que su aclimatación es total, así como el respeto y reconocimiento de la nación que lo ha adoptado como uno de allí.

Esta calma no está regalada con los continuos retos que se le presentan a Coello, empezando por el que tendrá el 18 de junio en Tokyo ante el luchador japonés Momotaro Oguni por el Cinturón Internacional de la WBC. La victoria no será una empresa fácil, pero cuenta con su mentalidad, su entrenamiento y el empuje de su madre, que siempre pelea con él.

 

 

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