Alejandro Rodríguez «Me retiro del ring»
Por Javier NAvarro-Almeria El ideal .es
Alejandro Rodríguez Gómez se convirtió, el pasado 6 de noviembre, en una más de las jóvenes promesas almerienses que han inscrito su nombre en el libro de deportistas que poseen en su palmarés el título de Campeón de Europa. En el caso del almeriense, sin embargo, hay una peculiaridad muy especial: tras conseguir la corona, inmediatamente después del combate, Álex Rodríguez hacía pública su decisión de colgar los guantes, con sólo 24 años de edad.
«He perdido un poco de motivación», afirma el artista marcial almeriense. «Ahora, me encuentro más motivado entrenando a los jóvenes valores, en el gimnasio, y transmitiéndoles mi experiencia, que en el ring. Pero no creas que fue una decisión espontánea, tomada allí mismo, sobre el ring», explica. «Había estado pensando largamente esta opción, marcharme con un título», analiza.
La velada tenía todos los ingredientes para que el almeriense pudiera llevar a cabo su propósito, puesto que se celebraba ‘en casa’, en Almería, ante su público y, además, con el título de Europa en juego. Culminó la iniciativa un brillante combate que terminaba en victoria y la consecución del cinturón continental.
Al terminar y recibir el cetro, llegó la gran sorpresa. «Sí, anuncié mi retirada en público. Prefería hacerlo así. Ahora, voy a dedicarme a entrenar a los chavales», se expresa Álex Rodríguez.
Toda una vida
Atrás queda toda una vida dedicada a las artes marciales, desde los cuatro años. «Empecé con el taekwondo, que practiqué hasta los 11, momento en el que conocí el kick boxing y me inicié en él», revela. «Mi primer profesor en la modalidad fue Pepe Hita», comenta.
Su trayectoria en las artes marciales continuó enriqueciéndose desde muy corta edad. «A los 12 años, comencé también a practicar judo, aunque sin abandonar el kick boxing. Alcancé el cinturón negro en las dos modalidades, pero después, a los 18 años, dejé el judo. Había conocido el muay thai y me convenció completamente, así que me dediqué a él. Y con esa edad, comencé a competir», revela.
Ha quedado ya lejos aquel primer combate, en Córdoba, ante un artista marcial más veterano, y las nuevas sensaciones para un joven de sólo 18 años, que subía por vez primera a un ring para una competición oficial de esta modalidad, con público. Siempre se consideró ganador moral de aquel combate, aunque el veredicto de los jueces fue otro.
«La verdad es que yo creía que había ganado, y en mi esquina también, pero los jueces dieron vencedor a mi rival. Lo recuerdo muy bien, aunque ya ha pasado algún tiempo. El público tampoco estuvo muy de acuerdo con aquellas decisión, y protestó, pero la decisión estaba tomada y perdí el combate». Aquella primera pelea fue importante para un artista marcial almeriense que después emprendió una carrera deportiva meteórica. Le aportó una gran dosis de experiencia en su bagaje.
El almeriense había conquistado otros galardones en categorías de base, como el título de campeón de los Juegos Deportivos Municipales en su peso y el de campeón provincial, ambos en la disciplina de judo. Pero esta vez era muy diferente, en un ring, con más público, y características muy distintas. «La verdad es que esa derrota parece que me trajo suerte porque después, empezaron las victorias», explica Álex Rodríguez.
Su vitrina de títulos, efectivamente, comenzaba a ‘engordar’ muy pronto, tras la experiencia del primer combate. «Sí, el año siguiente gané mi primer Campeonato de Andalucía, y, con él, obtuve la clasificación, por primera vez en mi carrera, para el Campeonato de España», desvela el campeón de Europa.
Primer título
«Ese año, sólo gané el Campeonato de Andalucía, pero me dio el pase al Campeonato de España para el año siguiente, y también conquisté mi primer título de campeón de España», dice Rodríguez, quien, al igual que no ha olvidado ningún detalle de su debut, en Córdoba, tampoco lo hace con su primer cetro nacional amateur.
El almeriense recuerda que el cinturón se lo ganó «al canario Ramón Ramos», en el que fue un buen combate, superando a un rival que tenía mucha más experiencia que él. Su carrera amateur seguía creciendo y esa progresión le animaba a pensar en el paso al mundo profesional, con el paso previo estipulado del neoprofesionalismo, que permite a los deportistas adquirir más experiencia antes de dar el paso definitivo.
Sus éxitos en el mundo amateur animaron a Rodríguez a probar suerte en el neoprofesional, en el que disputó, en 2006, su primer Campeonato de España. La suerte no le fue propicia en esta ocasión, ya que tocó el peor rival posible, Moisés Ruival, campeón del mundo, un artista marcial con gran calidad y experiencia.
Rodríguez puso sobre el ring un gran corazón y los dos rivales ofrecieron un gran combate, que disfrutó el numerosos público presente en la instalación madrileña que acogió la velada. Ambos artistas marciales consiguieron llevar a la lona a su adversario, pero Ruival encontró una debilidad en una de las cejas de Álex Rodríguez y supo explotarla. Llegó con demasiada frecuencia y calidad, y la ceja del almeriense se abrió, en una explosión de rojo que teñía su cara y obligó al árbitro a detener el choque. Ese año, Álex Rodríguez fue galardonado como mejor deportista de contacto de Andalucía. «Ése fue un gran año. También vencí al portugués Pedrosa en un Open Internacional», añade.
Gran oportunidad
El rendimiento mostrado por el almeriense en su pelea con Ruival no pasó desapercibido, y uno de los ‘grandes’ de la modalidad, André Zeitung, le ofrecía la posibilidad de entrenar con él.
En 2007, se ‘sacaba la espina’, conquistando, esta vez sí, el Campeonato de España neoprofesional, galardón que repetía en 2009, consolidándose en la categoría. Ya sólo quedaba el último ‘salto’, que le llevaría a profesional, la más difícil, en la que tendría que demostrar que los éxitos conseguidos venían de un gran artista marcial, enfrentándose únicamente a los mejores.
La invitación de Zeitung se había convertido en un gran empujón moral para el almeriense, que se decidía, finalmente, y, apoyado por su manager, por el hombre que le entrenó desde su inicio en el muay thai, Juan Villanueva Zapata, se lanza al asalto del Campeonato de España, primero, y después, del de Europa, que, además, llegaba con aires propicios, puesto que se celebraba en Almería, ‘en casa’, y ante un numeroso público que estaba con él.
Fue el momento estelar de su carrera. Por vez primera, tras demostrar su calidad en el circuito nacional, ahora, el artista marcial almeriense tenía la opción de demostrar que también podía luchar en Europa. Su rival era Bubnilas Kastas, un sólido combatiente, pero Rodríguez se imponía y se proclamaba campeón de Europa, en un gran éxito para el deporte almeriense.
Y, mientras resonaban los aplausos del público, la gran sorpresa: Álex Rodríguez anunciaba su decisión de colgar los guantes. «Me voy», decía, ante una afición atónita, que no lo esperaba. «Me voy a dedicar a preparar a los chavales, es lo que más me gusta».



