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«Club de la Lucha» se convierte en la última moda entre los ejecutivos

 

Seguro que muchos recuerdan a Brad Pitt y Edward Norton enzarzados en múltiples combates clandestinos en la película basada en la obra homónima de Chuck Palahniuk, El Club de la Lucha. Pues ahora, el boxeo se ha convetido en la última moda entre los ejecutivos, y en cada vez más ciudades del mundo los hombres de negocios se animan a enfundarse unos guantes acolchados y amenizar los eventos de su empresa.

Las veladas de boxeo se están haciendo habituales, sobre todo en las cenas de gala destinadas a recaudar fondos, y están proliferando en los grandes centros de negocios, de Londres a Hong Kong, pasando por Chicago, Texas, Dubai o Singapur.

Los combatientes cambian su traje o smoking por bermudas y camiseta, se suben al ring, que habitualmente preside el lugar donde se celebra el evento, y suelen terminar a tiempo para comer el postre («a veces sangrando»),asegura The Wall Street Journal.

La moda de enfundar unos guantes a ejecutivos sin experiencia en este deporte comenzó en un gimnasio de Nueva York, explica el diario. En el Gleason’s, hace un par de décadas, nació el llamado «boxeo de cuello blanco», con un histórico duelo entre un doctor en literatura inglesa y un abogado, que atrajo a partir de entonces a gran cantidad de aficionados amateur a los gimnasios, ya fuera para participar o como público en las discretas veladas que se organizaban.

Paradójicamente, hoy por hoy es una práctica ilegal en la Gran Manzana (aunque se siguen organizando combates, gracias a acuerdos con la USA Boxing, autoridad de los amateurs). Y eso a pesar de la buena aceptación que ha tenido en todo el mundo.

Cuerpo a cuerpo, con guantes y sin corbatas

La propia USA Boxing, que es la que permite que aún se celebren estos encuentros, ha establecido algunas de las pautas de lo que llama «boxeo básico», que próximamente será legalizado en Manhattan, con la vista puesta en el resto de EEUU si tiene éxito: básicamente los rounds son más cortos, y los combatientes pueden recurrir a nombres de guerra llamativos.

Con la expansión de esta práctica, el boxeo ejecutivo se ha convertido en uno de los ingresos principales de muchos gimnasios de Nueva York, y poco a poco de otras ciudades del mundo.

«Sin los boxeadores de cuello blanco, este gimnasio y ninguno otro grande en Nueva York podría sobrevivir», explica Bruce Silverglade, el dueño del Gleason’s, a Wsj.

http://www.eleconomista.es/internacional/noticias/2576859/11/10/El-literario-Club-de-la-Lucha-se-convierte-en-la-ultima-moda-entre-los-ejecutivos.html

Daniel Romero

Daniel Romero apasionado de los deportes de contacto y fundador de SpaceBoxing.

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