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El Boxeo vuelve al frontón.
En los casi 60 años que acredita la velada de boxeo de fiestas, (el boxeo en Ordizia es anterior), el año 2006 vino a representar todo un cambio en sus cánones más tradicionales ya que por primera vez, la cita ante el ring, hasta entonces puntual e inamovible de la festiva noche del 24 de julio, se adelantaba al día 21, debido a las necesidades de programación de ETB-1 que retransmitía, en directo, los tres combates entre profesionales.A la vista de que las circunstancias poco tenían que ver con los días de leyenda que acompañaron a los años 60 y 70, testigos de la presencia en Ordizia de púgiles que inscribieron su nombre entre los grandes el arte del cuadrilátero; Urtain, que debutó en el campo Arana, Carrasco, Sombrita, etc., etc., y que tocaba ponerse al día, la asamblea del Boxing, sociedad organizadora del evento, decidió al año siguiente, cambiar de promotora y decantarse por la propuesta que le planteaba la empresa donostiarra, Stocks Eventos, que sugería a la entidad de la calle Filipinas, una velada que combinase espectáculo; luces y sonido, variedad en el cartel, y apoyo a las figuras locales.
De esta manera, la velada tenía lugar el 20 de julio, eso sí en el Beti Alai, y abría el cartel a nuevas modalidades en el cuadrilátero como el valetudo y el kick boxing. La sociedad organizadora valoró muy positivamente la experiencia y al año siguiente; 2008, decidió liarse la manta a la cabeza y doblar la apuesta en ese empeño por devolverle pujanza a la velada de fiestas. Lejos de sentirse complacidos con una respuesta del público, que el Beti Alai no había registrado desde hacía décadas, los componentes del Boxing optaban, ahora, por el más difícil todavía y pasaban a establecer la sede de la velada en el polideportivo Majori.
«Somos conscientes del riesgo del cambio pero entendemos que es como en tantas otras ocasiones de la vida que no te puedes quedar con esa cosa de, y si lo hubiéramos hecho…», decían.
«Hemos decidido dar el salto, y si no sale como esperamos, entendemos que siempre habrá tiempo y ocasiones para dar marcha atrás. Pero por intentarlo que no quede», añadían.
Aquel 2008, la cita tuvo lugar el viernes 18 de julio y el programa anunciaba como novedades, una exhibición de capoeira, un combate de kick boxing femenino, más un combate de exhibición de Muhai Thay, modalidad de lucha tailandesa.
Ya el año pasado, la velada repitiendo escenario y planteamiento, tuvo lugar el 17 de julio.
Llega el 2010, cambia la directiva, cambia la promotora, que pasa a ser Kuraia Fight Club, y la velada se reencuentra con su esquema más clásico.
De entrada vuelve al frontón, si bien, en esta ocasión tendrá lugar el día 23 de julio. En la actual promotora insisten en que el recinto del polideportivo resulta demasiado grande.
Una velada que reúne tres combates de boxeo tradicional y cuatro; dos amater y dos neoprofesional, de king boxing.
En la promotora Kuraia, se muestran totalmente convencidos de que hoy en día, en la mayoría de los gimnasios, a nivel estatal, el king boxing es la modalidad en boga, por lo que no conviene perderla de vista. Modalidad de doble recorrido hacia el boxeo, o de vuelta desde esta modalidad.
Pues bien, los cuatro combates de king boxing representan todo un derbi entre guipuzcoanos y vizcainos, envite de rivalidad vecinal que tiene su réplica en la tercera de las peleas de boxeo tradicional, que, en neoprofesionales, pesos mosca, reunirá al donostiarra Leo Berreaute ante el vizcaino, Gaizka Panón.
El estelar y plato fuerte de la noche representa el debut, en el mundo profesional, del donostiarra, Adrián Guzmán, peso superligero, Campeón de Euskadi de la categoría, y cuarto de España, quien a sus 23 años afronta su gran paso en este deporte.
En un contexto de vuelta a los orígenes, como no podía ser de otra manera, las entradas estarán a la venta, en el bar Olano.


