


Normalmente las licencias deportivas se componen de una parte mayor destinada a contribuir al funcionamiento de una federación o asociación deportiva, y otra parte menor que costea un seguro deportivo.
Si haces boxeo, kickboxing y karate pagas tres licencias con tres seguros deportivos, ¿no sería más rentable poder separarlo de la licencia y tener un sólo seguro deportivo ya que en todos los casos anteriores cubre la atención por lesiones similares?. Todavía el colmo es mayor cuando se distinguen dos licencias para un mismo deporte, una para kickboxing americano y otra para kickboxing oriental.
Son muchas las preguntas que surgen en torno a este tema a los practicantes de deportes de combate, por eso he analizado el sentido que puede tener para un practicante abonar estas cantidades:
1) caso 1: personas que practican un deporte de combate en un gimnasio, sin aspiraciones de obtener titulaciones federativas de grados ni de participar en campeonatos necesitan fundamentalmente un seguro deportivo más que una licencia pues si acuden a la Seguridad Social con una lesión producto de una actividad deportiva van a intentar cargarle la factura. Conviene que aquel con el que cruzas golpes aunque sean suaves también lo tenga pues de lo contrario si le haces daño en un entrenamiento podría pedirte cuentas legalmente.
2) caso 2: personas que aspiran examinarse de grados o participar en campeonatos necesitan una licencia y un seguro deportivo, aquí está claro.
3) caso 3: personas que compiten en varias modalidades de combate parecidas como boxeo, kickboxing, full-contact, muay-thai, van a tener que pagar varias licencias según exigencias de federaciones y asociaciones, pero podrían librarle de la carga económica de tres o cuatro seguros deportivos si este pudiera contratarse aparte, y pudiera solucionarse con uno sólo.
Además se estilan distintos trucos para que los deportistas no hagan uso de él, y es otro de los colmos, uno de ellos es cobrar una cantidad por un parte, que puede ser pequeña como en karate (3-4 euros aproximadamente) o elevada como en kickboxing oficial (20-25 euros), esto es una manera de asegurar que no se use, cualquiera al que le ocurra algo irá a la Seguridad Social y dirá que se ha caído por la escalera de su casa para que no le den el tostón. Cuando se trata de 3 euros el club puede optar por pagar unos cuantos partes al año y tenerlos cerca por si acaso, pero cuando se trata de cantidades superiores la pregunta de para qué mierdas pago una licencia si no compito ni me examino late con más fuerza en los afiliados. Cuando haces uso del seguro de la casa o del coche jamás te cobran por un parte para poder ser asistido, si es posible que por dar muchos después te echen, pero hay muchísimas compañías, contentísimas de captar a un nuevo cliente.
Señores practicantes afiliados, tampoco culpen al entrenador, al que es posible que le exijan x licencias para que x deportistas de su club puedan competir.
Es normal que las personas queramos obtener algo por lo que pagamos, o no hacer un pago duplicado de algo que es lo mismo, y poder hacer uso de ello si lo necesitamos, no es de recibo pagar por nada. Hay prácticas que está claro que constituyen un abuso, aunque no sean ilegales, o no esté siquiera regulado, que igual sí que lo está, e incluso son ilegales y se mantienen por el desconocimiento de la gente.
Edgar S.P.



