Kerman Lejarraga cede a los puntos ante Shukanov
Nota Prensa:
Kerman Lejarraga cede a los puntos ante Shukanov en el ajustadísimo combate que tuvo lugar en Tenerife dentro del Torneo Futuros Campeones
Ibon Larrinaga, reciente campeón de Bizkaia del welter ligero, gana en la velada de Zarauz y muestra un excelente estado de forma de cara a los campeonatos de Euskadi
Kerman Lejarraga consideró un premio haber sido seleccionado para el Torneo Futuros Campeones para boxeadores neoprofesionales de todo el Estado. Y un privilegio disputar los combates de un campeonato cuyo filtro solo han pasado los mejores jóvenes en cada peso.
El de Morga se impuso en Madrid en su primer cruce ante el durísimo y experimentado Nayanesh Parick asombrando al público y a los técnicos presentes en la velada. Y se presentó el pasado sábado en el Polideportivo Las Torres de Adeje (Tenerife) dispuesto no dar un paso atrás en su desafío frente al ruso afincado en Iruña, Artem Sukanov, un boxeador temible que venía de derribar a su último oponente.
En Adeje, Lekarraga volvió a despertar las alabanzas de público y técnicos. Desde el primer tañido del gong se dispuso a acortar la distancia de Sukhanov y a hacer valer sus combinaciones sin temor al historial de noqueos de su oponente. Los dos primeros asaltos, aunque igualados, se desarrollaron con la iniciativa y el ritmo que impuso Lejarraga. Al inicio del tercer episodio el de Morga se lesionó la mano derecha lo que le obligó a golpear únicamente con la zurda. En el cuarto y definitivo round, el vizcaíno olvidó el dolor y volvió a emplear la diestra. Al final del combate nadie en Adeje se atrevía a adelantar el pronóstico de la puntuación y seguro que los jueves hubieran agradecido el recurso de la moviola para afinar unas anotaciones que, a la postre, se decantaron por un excelente Sukhanov. Aunque el resultado contrario hubiera sido también justo.
Kerman Lejarraga, pendiente aún de conocer el alcance real de su lesión, hace un balance absolutamente positivo de esta aventura que le ha proporcionado la justa medida de sus posibilidades: sin atisbo de duda se encuentra entre los mejores boxeadores de su peso en su generación. Solo él mismo puede poner techo a una evolución deportiva que está siendo tan asombrosa como meteórica. Lo seguro es que su nombre sonora alto en los rings. Ahora, y antes de preparar a conciencia su próximo paso, resta un corto periodo de algo a lo que no está acostumbrado este adicto al entrenamiento: el descanso.



