Boxeo

Klitchsko vs Povetkin: No hay campeón del pueblo

Por Jesús de Gregorio Enlund (@jedegre)

Encendido, escribo estas líneas para tratar de transmitir al aficionado al noble arte la frustración que me imbuye cuando asisto a una actuación tan lamentable como la acontecida hace unos minutos en Moscú. Wladimir Klitchsko(60(51)-3-0) defendía sus coronas WBA/WBO/IBF/IBO contra el aspirante invicto, Alexander Povetkin(26(18)-0-0). Pocos creían en la sorpresa, y si bien esta no se produjo, extraigo una conclusión inicial: el ucraniano no es un campeón para el pueblo, algo que muchos ya sabíamos.

Pelea a olvidar entre Wladimir y Povetkin

Voy a tratar de no pisarme porque realmente estoy bastante crispado. El combate se puede resumir en unas pocas líneas: Povetkin buscando desde el inicio salir de la distancia de Wladimir tratando de introducirse en la corta, y el ucraniano por su parte, luchando por mantener esa zona en la que se siente cómodo por medio de su tremebundo jab y sus buenos desplazamientos. Hasta aquí todo lo normal, o al menos todo lo previsible para cualquiera que conozca el boxeo del pequeño de los Klitchsko, sin embargo, en esta ocasión el robótico y aséptico estilo del campeón se vio infectado por un juego sucio decepcionante, me explico: mientras Povetkin trataba de llegar al ucraniano con arriesgadas manos, sobretodo con unos imprecisos crochés de derecha por encima del jab del campeón, Wladimir, entre jab y jab, se ha dedicó durante toda la pendencia a abrazar al ruso, cargar su peso sobre él y sobretodo, a empujarle ante la impávida mirada el árbitro, Luis Pabón.

Es difícil calibrar cuántas de las 4 caídas de Povetkin durante la pelea(rounds 2 y 7) se produjeron por golpes del ucraniano o fueron empujones. Hay dos que tengo claro que se debieron a un empujón, mientras que la primera, en el R2, fue por una buena izquierda y la otra, por un gran 1-2 del campeón. Pero hubo más empujones, y el árbitro no sancionó esta circunstancia hasta los momentos finales del combate, ante los abucheos del público. Entre las tramoyas de Wladimir, y los continuos agarrones de ambos, la pelea ha sido un auténtico suplicio que deja muy a las claras el deplorable estado actual de la categoría máxima. En cuanto a los momentos finales del combate, el campeón pasó ciertos apuros ante el coraje del ruso, incluso se vio trastabillado en el undécimo por una buena izquierda de Povetkin, sin embargo el combate llegó a la decisión, momento en el que Wladimir retuvo sus títulos por irrefutable decisión unánime(119-104, 119-104, 119-104).

Me resulta complicado adivinar porqué Wladimir ha llevado el combate por los derroteros mostrados; tiene condiciones técnicas suficientes para desarbolar a un boxeador tosco como Povetkin sin necesidad de recurrir a burdas artimañas, permitidas dicho sea de paso por un nefasto Luis Pabón, por lo que me cuesta interpretar su boxeo de esta noche. Puede que considerara a Povetkin tan peligroso que necesitara andarse con mayor cautela, o que simplemente quería llevarse la bolsa más grande de su carrera sin complicaciones, pero el ucraniano no ha realizado un buen boxeo, todo lo contrario. La afición merece más del mejor peso pesado, y si Klitchsko fuera listo, que lo es, nos lo daría, básicamente porque las victorias, los títulos y el dinero no es lo único importante de este deporte. El recuerdo que dejes en el aficionado, tu impronta en el noble arte, tu legado… si no se cuida a los seguidores, por mucho que se llegue al Olimpo del boxeo, el lugar reservado no es más que  un oscuro y nauseabundo sótano.

Pero el problema no es solo de Wladimir, evidentemente, debería haber una queja formal contra los continúos agarrones en los combates. No es la primera vez en las últimas semanas que asistimos a un esperpéntico espectáculo de tipos amorosos que se abrazan en el ensogado como si se tratara de un baile arrimado. No estoy a favor de prohibir agarrar a un rival, pero sí abogo porque se instaure una norma que ante el abrazo reiterado, primero se advierta, luego se reste puntos y finalmente se descalifique. Evidentemente, si a uno están a punto de tirarlo a la lona, que agarre es lo normal y lo permisible, pero que lo haga como estrategia fundamental de pelea, cortando así todas las arremetidas de su rival, debe ser sancionable.

Por último, en referencia a Povetkin, dejar patente que hizo lo que pudo, no lo hizo del todo mal, pero que carece de las condiciones técnicas y físicas como para ganar a un boxeador de la entidad de Wladimir. Aguantó hasta el final, y eso siempre es de valorar cuando los ucranianos están de por medio.

Escrito todo esto, un día más en la oficina para Wladimir, más de 20 millones asegurados a su bolsillo y a esperar a que ocurra algo inesperado en la que en teoría, siempre ha sido la categoría más inesperada del boxeo. Un saludo.

 

Video del Combate:

 


2013.10.05.Wladimir.Klitschko.vs.Alexander… por sbprivate

Daniel Romero

Daniel Romero apasionado de los deportes de contacto y fundador de SpaceBoxing.

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