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UN CANARIO ASALTA HON KONG

Jamás pensó Mario Vega dar una patada tan alta. Ser uno de los mejores especialistas europeos en Muay Thai, también conocido como boxeo tailandés, ha colocado a este deportista grancanario ante una situación inesperada. Desde hace 14 años vive a caballo entre Las Palmas de Gran Canaria y Bangkok, ciudades donde dirige dos gimnasios de su propiedad, pero un casting organizado hace tres años en su centro deportivo tailandés para la productora australiana de cine Ambrosia Pictures, que buscaba luchadores con cualidades para la interpretación en películas de acción, le abrió las puertas del cine cuando él sólo participaba en la prueba como contrincante de aquellos de sus deportistas interesados en dar el salto a la gran pantalla. Mario ya ha rodado un cortometraje, Blood Money, y ahora está grabando con Alex Castro, Zen Liu y el mítico actor Gordon Liu un largometraje titulado Ultimate Weapon que se filma en EEUU, China y Australia. La web de LA PROVINCIA ofrece hoy uno de los trailers de la película aunque el rodaje del film todavía no ha concluido.

Mario Vega es un vecino del barrio de Arenales, en la capital grancanaria, que desde muy joven destacó por su afición a las artes marciales. Muchos amigos de juventud recuerdan aún la cantidad de patadas en la canilla que recibieron de un Mario que siempre destacó por un físico potente, sobre todo en comparación con sus amigos. Sin embargo, también reconocen que nunca fue un tipo violento, lo que le convirtió en un personaje amable, querido y respetado al que muchos jóvenes siguieron con devoción cuando abrió su primer gimnasio en la capital grancanaria.

Esta semana, durante sus vacaciones navideñas en Gran Canaria, Mario no podía ocultar su ilusión ante la oportunidad que le está brindando el cine. No le van a dar un Oscar pero de momento le pagan una muy buena suma de dinero y ha firmado un contrato de diez años con Ambrosia Pictures, además de meter la cabeza en un género como el de la acción, rey de las taquillas en todo el mundo.

«Todo es nuevo para mí y eso también es agradable porque aprendes muchas cosas. Va ser u rodaje de 27 semanas», explica. «La gente de la productora estaba buscando para sus películas luchadores reales, deportistas más clásicos que se alejaran de la tendencia actual en el cine de artes marciales, marcada por películas como Tigre y Dragón o Héroes», con coreografías de lucha donde los protagonistas vuelan por los aires ayudados de cables y poleas. «Querían algo más real» y por eso echaron finalmente mano de Vega, actualmente miembro del Consejo Nacional de Muay Thai en Tailandia, una entidad que supervisa todo lo relacionado con el deporte nacional tailandés. «Sólo hay dos extranjeros en el consejo: yo», dice Mario, «y un japonés».

TRAFICANTE INTERNACIONAL. El Kaewsamrit Gym de Bangkok propiedad del deportista grancanario es un centro de referencia mundial y allí es donde entrena otro canario, Juan Mario, el actual campeón mundial de boxeo tailandés. Mario Vega, aunque no le gusta demasiado alardear de ellos, es una autoridad respetada en Tailandia. «El deporte es mi vida y ahora el cine es mi trabajo», reconoce humilde y divertido. «Ha surgido esta posibilidad de trabajo y la acepto, pero lo primordial para mí sigue siendo el Muay Thai».

Dice que a Ambrosia Pictures y al director de la película, Craig Macquater, australiano curtido en el mundo de la publicidad y los vídeos musicales, les gustó el deportista canario «por mi aspecto y mi voz grave», cuenta. «En la película interpreto a un narcotraficante latino que intenta hacer entrega de un cargamento de cocaína en Miami. Hay mucha acción buena, muy real, distinta a la que se ve últimamente en el cine de artes marciales; muchas chicas guapas, las mejores modelos de China», matiza, «y un equipo potente de coreógrafos, los mejores del género», entre los que destaca Yuen Wo Pin, el responsable de las escenas de lucha de Jackie Chan.

Hay que reconocer que el trailer de la película, incluso para un neófito en el género de las artes marciales, muestra escenas muy bien montadas, con decorados bastante logrados, de categoría incluso, y una iluminación fabulosa. «Es una cinta de bajo presupuesto, dos millones y medio de dólares, pero trabaja gente muy válida. Craig, el director, es muy popular en Australia, donde rueda mucho, y los operadores, iluminadores y técnicos han trabajado en el mejor cine de artes marciales de los últimos años. La productora Ambrosia Pictures», dice, «se ha puesto como meta convertirse en referente mundial de este género de cine aprovechando el auge que vive actualmente el cine australiano».

Precisamente con esa intención fichó la productora a Zen Liu para Ultimate Weapon. El joven luchador chino es una promesa del cine asiático y un icono entre las jóvenes por su belleza. Internet da fe de las pasiones que levanta el fibradísimo chavalote entre sus seguidores y seguidoras. «Dicen que Zen Liu, un tipo amabilísimo y muy profesional, va a ser el sustituto de Jackie Chan o Jet Li», confiesa Mario sobre su compañero profesional. «El protagonista absoluto es él, luego está Alex Castro y como tercer papel más importante en el reparto de Ultimate Weapon está el mío, compañero de Castro en el mundo de la mafia».

Alex Castro es el ganador, bajo el nombre de Militia, de las dos últimas ediciones del concurso American Gladiator, que siguen en Estados Unidos a través de la cadena NBC una media de 12 millones de espectadores cada sábado. «Es un crack, una persona impresionante y muy amable», reconoce Mario Vega. «Y con ese cuerpo que tiene luego es más noble que el carajo», añade. En la red, donde es un personaje muy popular que arrasa en diversos foros, circulan fotos y vídeos donde no sólo se ve el impresionante físico del joven de origen cubano sino absolutamente toda toda su nobleza interior.

Ultimate Weapon cuenta además con la participación especial de Gordon Liu, una de las viejas estrellas de las antiguas películas de artes marciales al que pueden recordar, por ejemplo, como el barbudo maestro de kung-fu de Uma Thurman y Daryl Hanna en las dos Kill Bill, de Quentin Tarantino.

Mario, que también dice maravillas de Liu, está tan contento con todo lo que está sucediendo a su alrededor que incluso sonríe cuando dice: «al final de la película me muero en una pelea».

En su vida real, continúa dirigiendo a distancia sus negocios, manteniendo estrecha relación con sus padres, su hijo y sus amigos canarios, «y dando seminarios sobre Muay Thai por todo el mundo, que me sigue apasionando». En lo que al cine de acción se refiere, dice misterioso -Mario ahora también es actor además de amigo- que «todavía quedan cositas por hacer». Que se preparen en Hollywood.

fuente dirario las palmas

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