Tito Ortiz vuelve a sus raíces
Por Esteban Tome Fuentes, UFCEspanol.com
El “Chico Malo de Huntington Beach” es el apodo por el que se conoce a uno de los luchadores más reconocidos de la historia del UFC. Tito Ortiz, pese a quién le pese, ha contribuido a hacer de este deporte, una pasión de masas. Ha defendido el título de los semi pesados en cinco ocasiones consecutivas, dominando la categoría e inaugurando una era, la “Era Ortiz”. Por sus logros y popularidad, seguramente tendrá un lugar reservado en el Salón de la Fama. Su trilogía con Ken Shamrock y sus guerras con Chuck Liddell serán siempre recordadas, sus impactantes entradas al octágono también lo serán. Ortiz entendió que para ofrecer un buen espectáculo para los fans, la puesta en escena era casi tan importante como la victoria.
Muchas veces el deporte suele ser ingrato con aquellos que tanto le han dado y se han sacrificado por él. Tito no ha ganado una pelea desde octubre de 2006, y muchos dudan que pueda recuperarse y tener un segundo aire en su carrera. Lo cierto es que en estos últimos cuatro años, Tito ha tenido que superar lesiones de gravedad en su espalda y cuello que no le han permitido entrenar como lo solía hacer. A medida que pasan los años, las lesiones van desgastando el cuerpo de un atleta y todas esas guerras en las que estuvo involucrado dentro del octágono comienzan a pasar factura. Asimismo, en estos últimos cuatro años, Tito ha enfrentado a los mejores de la división como son: Rashad Evans, Lyoto Machida o Forrest Griffin.
Tito deberá volver a lo que ha sido su marca patentada: sus derribos y viciosos golpes a ras de lona. Por más esfuerzo que haya puesto en mejorar su boxeo con Freddie Roach, aún tiene mucho camino que recorrer en este sentido. En sus últimos combates, Ortiz ha querido luchar de igual a igual con los mejores boxeadores y expertos en la lucha de pie de la división lo que es claramente una estrategia errada.
Ortiz cree que aún tiene desafíos por delante en la organización y que su suerte aún no está echada:
“No hay manera que termine mi carrera así. No estoy ni cerca del final de mi carrera. Tengo que subirme nuevamente al caballo, entrar nuevamente en una universidad y empezar a luchar nuevamente. El hambre está allí. El corazón duele pero mi mente está fuerte. Es un desafío”.
Por todo lo que ha hecho por la organización y por el deporte en general, Tito merece el respeto de todo el que se aprecie ser fan del deporte. Para los que somos seguidores de Tito Ortiz, siempre esperamos ver un poco más de él dentro del octágono. Será cuestión de esperar por lo que decida Dana White y los directivos de la organización junto con el propio Ortiz.


